DEFORESTACION




Opinión / Una obra nefasta y los daños por la deforestación - Edición Impresa






Una obra nefasta y los daños por la deforestación






Hace unos 110 años, vinieron a instalar la fábrica de tanino en Villa Guillermina, al norte de la provincia de Santa Fe, límite con el Chaco. El arroyo Los Amores (Nataly Pingüe) sólo tenía un cauce de 4 metros, ahora supera los 40 metros. Esto es consecuencia de la deforestación, primero del quebracho y luego la eliminación total del bosque nativo. Antes el bosque nativo, que era una esponja, absorbía el 80 % del agua pluvial... Ahora sólo absorbe el 20 % (esto motivado por la deforestación) y el resto se escurre, provocando anegamientos.


Hace 25 años, los equipos hacían tres viajes diarios con leña mezcla. Ahora sólo pueden hacer un viaje. Se deforestó tanto más de 40 km a la redonda. Siempre existió un movimiento pendular climático, 10 diez años de sequía y 20 años de humedad, incluidas las inundaciones.


El año pasado, terminamos el período de sequía y comenzamos el período húmedo, con mucha intensidad porque continúa la deforestación...


Recién a fines de 2014, se empezó a aplicar la Ley Nacional de Cuidar el Bosque Nativo. Tarde, pero al fin comenzó a tener vigencia. También para escurrir el agua pluvial se hicieron los Bajos Submeridionales, línea Paraná. Eso hizo bajar más rápido las aguas del Chaco a Santa Fe. Es una nefasta obra de canalización inconclusa. Santa Fe no la terminó y la plata se fue a Buenos Aires, por las inundaciones de allá.


El Tramo I fue para calmar a los habitantes de Villa Guillermina, porque sólo evacua 30 m3/s, mientras que el arroyo Los Amores evacua 800 m3/s, una verdadera vergüenza. Nadie se hace responsable de esa nefasta obra.